13.1.10

FRAGMENTO DE  "CARMINA BURANA"

Cuando estamos en la taberna,
no nos interesa donde sentarnos,
sino el apresurarnos al juego
que siempre nos hace sudar.

Lo que sucede en la taberna
es que el dinero se gasta;
más vale que preguntes antes,
si yo te lo digo, entonces escucha.

Algún juego, alguna bebida,
algo que disfruten unos y otros
de aquellos que se quedan a jugar.

Algunos están desnudos,
otros están vestidos,
y otros cubiertos con sacos,
ninguno teme a la muerte,
y echan suertes en honor a Baco.

Una vez, por el tabernero
los hombres libres beben ansiosamente;
dos veces, beben por los cautivos;
luego, tres veces por la vida;
cuatro, por todos los cristianos;
cinco veces, por los mártires;
seis, por los hermanos enfermos;
siete, por los soldados en guerra.

Ocho veces, por los hermanos errantes;
nueve, por los monjes disgregados;
diez veces, por los navegantes;
once, por los desavenidos;
doce veces, por los penitentes;
trece veces, por los viajeros;
tanto por el Papa como por el rey
todos beben sin límite.

La señora bebe, el señor bebe,
el soldado bebe, el clérigo bebe,
el hombre bebe, la mujer bebe,
el esclavo bebe, la esclava bebe,
el hombre activo bebe, el indolente bebe,
el hombre blanco bebe, el negro bebe,
el perseverante bebe, el vago bebe,
el ignorante bebe, el sabio bebe.

El hombre pobre bebe y el invalido bebe,
el desterrado bebe, y el desconocido bebe,
el muchacho bebe, el anciano bebe,
el presidente bebe, el decano bebe,
la hermana bebe, el hermano bebe,
el viejo bebe, la madre bebe,
esta bebe, aquel bebe,
centenares beben, miles beben.

Seiscientas monedas son muy pocas
para que alcancen, cuando desenfrenados
e incesantes, todos están bebiendo.

Déjenlos beber cuanto quieran,
la gente los inoportuna tanto
a pesar de ser tan pobres.

Dejen que se confundan los inoportunos
y en justicia no figuren entre los probos.

6.1.10

Voy a escribirte un poema, dos puntos.

Hablará de ti, siendo observada mediante un lente binocular.
Voy a escribirte un poema, sin dos puntos ni comas
Será verborreico, de color dulce y de aroma pegajoso.
Voy a escribirte un poema, mientras espero.

Que el gato salte,
Que un borracho pase,
Que una perla se atasque,
Que las hojas retrasen la noche.

Voy a escribirte un poema dos puntos,
Y será siempre 3:40 cuando termine.

23.11.09



La imagino como Martha Argerich.

Me enteré mediante una técnica milenaria instaurada por los habitantes locales de nuestro servicio de inteligencia nacional, que mañana vendrá Doris Lis.

Llamó a casa hace unos días, anunciando su llegada haciendo uso de su ralentizada y deteriorada voz; pregunté quién era ésa mujer, por lo cual, recibí un interrogatorio correspondiente a el uso indebido de anexos telefónicos. Luego me enteré que Doris Lis fue una gran artista plástica y pianista; sí, y la mejor parte del relato (que fue contado por mi tía Edda con un movimiento de manos rectilíneo uniformemente variado) fue saber, que era una mujer muy inteligente que a pesar de su avanzada edad se negaba rotundamente a oxidar su alma y manos, dando clases de piano eventualmente.

Doris Lis, es un ser especialmente familiar, espacialmente octogenaria, representante elegida como la magnánima flor de lirio y mi tía.

22.11.09




Cuando siento que todo sale mal, cuando subo las escaleras rapidísimo hacia mi cuarto y cuando se cierra la puerta de un golpe, escribo. Escribo y libero todo, sin técnicas de centro de redacción, sin audiencia recurrente, sin propósitos específicos y en ocasiones, sin emisor, así escribo, y así funciona este libro. ¿Soy capaz de argumentar satisfactoriamente mis ideas? no lo sé; esto se escribe solo, con un par de manos cuyos dedos, entre lo confuso del momento, entre el tic tic del teclado, y un qué quiero conseguir, escriben en un lienzo débil sin podar lo irrelevante.

21.11.09